Queridos amigos:Estamos a pocos días de la elección presidencial y los indicadores más representativos auguran una victoria del pueblo.
Esa, no será una victoria personal de nadie, sino el triunfo de un pueblo que tiene memoria y dignidad.
Sobre todo los jóvenes, las mujeres y los ancianos; han librado una batalla que no tiene precedente en nuestra historia.
Por primera vez, en efecto, la movilización popular más significativa se ha hecho contra una candidata que simboliza el oprobio, el horror y el saqueo. Y en las calles, ella ha sido vencida.
Y lo ha sido, también, en la palabra de la Inteligencia peruana.



