jueves 1 de abril de 2010

La iglesia fué cómplice de Hitler, Pavelic, Franco y otros tiranos

Nota de Redacción:
Cuánta razón tuvo Marx cuando en el escrito de Contribución a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, publicada en 1844, sostuvo: 
  • La miseria religiosa es a la vez la expresión de la miseria real y la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón, así como el espíritu de una situación sin alma. Es el opio del pueblo. 
 Así es, la religión “es el opio de los pueblos”. Qué duda cabe del grado de corrupción y sustentáculo de los explotadores que son los miembros de la jerarquía eclesiástica; la historia de la humanidad demuestra esta aseveración. 

En nombre de la fe natural del hombre y  de Dios han creado un poder económico y político, que mantiene en la pobreza a los pueblos; son los soportes del capitalismo y del imperialismo, pues viven aupados a los ricos, drogando al pueblo con cánticos y ofrecimientos de paraísos extraterrenales, mientras ellos “disfrutan” en la tierra de lo que a los creyentes ofrecen después de muertos y encubren la labor de expoliación y saqueo de las economías de los pueblos.

Ver el vídeo que sigue, son los que en sociedad con dictadores y criminales han asesinado a lo largo de la historia a millones de millones de seres humanos. No niego que en las bases hay miles de miles de cristianos verdaderos, que enarbolan las banderas revolucionarias de Cristo. Más temprano que tarde, llegará también la revolución a la religión para desenmascarar la hipocresía y corruptela de la élite que gobierna principalmente la Iglesia Católica.


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